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Más de 200 animales frente al fuego: la angustia del Santuario Vegan durante el incendio de Cadalso de los Vidrios

Los trabajadores del centro tuvieron que abandonar las instalaciones mientras más de 200 animales permanecían en el recinto, muchos de ellos necesitados de cuidados diarios. La imposibilidad de evacuarlos convirtió las horas de mayor peligro del incendio en una carrera contra el tiempo.

El avance de los incendios por la Sierra Oeste dejó durante el último fin de semana de julio momentos especialmente angustiosos en Cadalso de los Vidrios. Entre quienes vivieron esas horas con mayor incertidumbre se encontraban los responsables de Santuario Vegan, un centro dedicado al rescate y recuperación de animales procedentes de situaciones de explotación, abandono o maltrato.

En sus instalaciones permanecían más de 200 animales cuando la evolución del incendio obligó a evacuar a los cuidadores. Vacas, cerdos, ovejas, cabras y otros animales rescatados quedaron en el recinto mientras el fuego avanzaba por una zona ya afectada por cortes de carreteras y restricciones de acceso.

La imposibilidad de una evacuación

Sacar a más de 200 animales de estas características no es comparable a evacuar un refugio convencional. Muchos necesitan vehículos adecuados para su traslado y algunos requieren atención y cuidados específicos. La propia responsable del santuario, Laura Luengo, explicó durante aquellos momentos que estaban preparados ante una posible evacuación, pero la situación terminó complicándose hasta impedir el acceso al recinto.

La preocupación aumentó cuando los trabajadores tuvieron que abandonar el terreno sin poder sacar a los animales. Desde el santuario comenzaron entonces a pedir ayuda públicamente para poder regresar y atenderlos. Según explicaron sus responsables, algunos necesitaban medicación y cuidados diarios que no podían interrumpirse.

Ante la imposibilidad de trasladarlos a todos y con las llamas amenazando la zona, se tomó además una decisión extrema: abrir los recintos para que los animales pudieran escapar si el fuego alcanzaba finalmente las instalaciones.

Horas de incertidumbre

Mientras los equipos de emergencia luchaban contra el incendio, desde el santuario se sucedieron los llamamientos solicitando poder acceder hasta los animales. La situación de las carreteras y el riesgo existente en la zona dificultaban cualquier movimiento.

Finalmente, los responsables del centro consiguieron autorización para regresar al terreno y comprobar el estado de los animales, además de continuar proporcionándoles los cuidados necesarios.

El episodio volvió a poner sobre la mesa una cuestión que diferentes organizaciones dedicadas a la protección animal llevan tiempo reclamando: la necesidad de disponer de protocolos específicos para evacuar animales durante grandes emergencias. El problema se hace especialmente complejo cuando se trata de explotaciones, santuarios o centros que albergan cientos de animales de gran tamaño.

Un hogar para animales rescatados

Santuario Vegan trabaja desde 2011 rescatando animales considerados de granja que han sufrido explotación, abandono o maltrato. El nuevo terreno de la fundación se encuentra precisamente en Cadalso de los Vidrios y fue concebido para convertirse en un hogar permanente con capacidad para albergar a más de 300 animales.

El incendio de la Sierra Oeste convirtió durante unas horas ese lugar pensado para ofrecerles seguridad en un espacio amenazado por las llamas.

La emergencia terminó sin la pérdida de los cientos de animales que permanecían allí, pero dejó entre sus cuidadores una experiencia difícil de olvidar: tener que alejarse mientras los animales a los que atienden cada día permanecían detrás, sin saber si el fuego terminaría alcanzándolos.

La situación vivida en Cadalso de los Vidrios fue solo una parte del enorme impacto que los incendios tuvieron sobre los animales de la comarca. La Comunidad de Madrid ha tenido que distribuir cientos de miles de kilos de forraje y pienso para atender a cerca de un millar de animales afectados por el fuego en la Sierra Oeste.