La Comunidad de Madrid ha vedado durante la temporada 2026-2027 las parcelas quemadas por el gran incendio, que afectó a decenas de cotos de caza. Ecologistas en Acción considera insuficiente la medida y reclama extender la suspensión al menos 20 kilómetros alrededor del área incendiada para proteger a la fauna que se ha desplazado buscando refugio.
La apertura de la media veda este jueves 20 de agosto vuelve a poner el foco sobre la situación de la fauna de la Sierra Oeste después del gran incendio de julio.
La Comunidad de Madrid ha prohibido la actividad cinegética durante la temporada 2026-2027 en las parcelas que resultaron quemadas, tanto durante la media veda como durante la temporada general. Sin embargo, la propia resolución establece expresamente que la restricción no se aplica a las superficies de los cotos que no fueron alcanzadas por el fuego.
Esto significa que, a partir del jueves, podrá reanudarse la actividad cinegética en terrenos autorizados próximos al área incendiada siempre que no formen parte de las parcelas afectadas por las llamas y se cumpla el resto de la normativa.

Una situación que ha provocado las críticas de organizaciones ecologistas, que consideran que limitar la protección exactamente al perímetro quemado no tiene en cuenta los desplazamientos de los animales que consiguieron sobrevivir al incendio.
75 cotos afectados por el incendio
La resolución publicada por la Dirección General de Biodiversidad y Gestión Forestal recoge que el incendio afectó en mayor o menor medida a 75 cotos de caza, con una superficie afectada de aproximadamente 19.512 hectáreas.
A ellas se suman dos zonas de caza controlada pertenecientes al Ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias —Navapozas, Fuenfría, Valdeyerno y Valcaliente, por un lado, y Nahoncil y Agregados, Las Cabreras y Valle Lorenzo, por otro— que acumulan otras 3.300 hectáreas afectadas.
En conjunto, son alrededor de 22.800 hectáreas de terrenos cinegéticos afectados por el fuego.
La Comunidad justifica la prohibición temporal de la caza en estas superficies por la necesidad de favorecer la recuperación de las especies dañadas por el incendio. La resolución recomienda además instalar puntos de agua y bebederos, aportar alimento y construir refugios o majanos para los animales.
La limitación estará vigente durante la temporada 2026-2027, aunque la Comunidad contempla la posibilidad de prorrogarla total o parcialmente durante una temporada más, dependiendo de cómo evolucionen las zonas quemadas y las poblaciones animales.
Los ecologistas piden ampliar la veda 20 kilómetros
Ecologistas en Acción considera insuficiente la delimitación adoptada por el Gobierno regional.
La organización reclama que la suspensión de la caza no se limite únicamente a las parcelas quemadas, sino que abarque también un perímetro mínimo de 20 kilómetros alrededor de las zonas afectadas.
Su argumento es que los animales que sobrevivieron al incendio no permanecen necesariamente dentro del perímetro arrasado. Muchos ejemplares pueden haberse desplazado hacia zonas próximas en busca de refugio, alimento y agua y, por tanto, encontrarse ahora en terrenos donde la actividad cinegética sí estará permitida.
Los ecologistas defienden además que la restricción no tenga una duración previamente fijada, sino que se mantenga hasta disponer de información científica suficiente sobre la recuperación de las poblaciones y del ecosistema.
La organización plantea también que ese perímetro permitiría reforzar la conexión entre espacios protegidos de la Red Natura 2000 del oeste madrileño.
La media veda comienza el 20 de agosto
La normativa de la Comunidad de Madrid establece para esta temporada que la media veda se desarrollará entre el 20 de agosto y el 20 de septiembre en los cotos privados que cumplan los requisitos establecidos.
Durante este periodo pueden cazarse especies como paloma torcaz, paloma bravía, estornino pinto, urraca, corneja, codorniz y zorro, mientras que la tórtola europea está sometida a autorizaciones y fechas específicas.
Con la apertura de la media veda a solo unas semanas del incendio, el debate se centra ahora en hasta dónde debe extenderse la protección de la fauna: únicamente sobre las hectáreas que ardieron, como establece actualmente la Comunidad de Madrid, o también sobre el territorio próximo al que pudieron desplazarse los animales supervivientes, como reclaman los colectivos ecologistas.
Mientras tanto, en las parcelas de la Sierra Oeste directamente afectadas por las llamas la caza permanecerá prohibida durante toda la temporada 2026-2027.


