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Actualización 18/08/2026
Usuarios habituales denuncian autobuses completos, viajeros que se quedan sin poder subir y esperas de hasta dos horas. Ilusión por Pelayos (IU-Podemos) asegura que lleva años reclamando mejoras y anuncia una nueva recogida de firmas que entregará al Consorcio en septiembre. Si la situación continúa, advierte de posibles movilizaciones en los municipios afectados.
La indignación por los problemas de la línea 551 continúa creciendo en la Sierra Oeste. A los testimonios de vecinos que aseguran quedarse sin poder subir a determinados autobuses o soportar largas esperas se suma ahora Ilusión por Pelayos (Izquierda Unida-Podemos), que afirma llevar años reclamando mejoras en el servicio y anuncia una nueva recogida de firmas en los pueblos de la zona.
La formación pretende entregar las firmas al Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) durante el mes de septiembre y advierte de que, si después de esta iniciativa la situación continúa sin cambios, el siguiente paso será convocar movilizaciones en los municipios afectados y estudiar «medidas más contundentes».

La 551 es una de las principales conexiones en transporte público del corredor de la M-501. Con su cabecera trasladada temporalmente a Cuatro Vientos por las obras de la A-5, la línea comunica Madrid con Alcorcón, Móstoles, Villaviciosa de Odón, Brunete, Chapinería, Navas del Rey, Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias, además de continuar en determinados servicios hacia El Tiemblo y Cebreros.
Para muchos habitantes de los municipios más alejados de la capital, no se trata simplemente de una alternativa al coche. Es el transporte del que dependen para trabajar, estudiar, acudir a una cita médica o regresar a casa. Y el problema, según denuncian los usuarios, aparece cuando el autobús llega a la parada pero ya no tiene capacidad para recogerles.
Vanesa, vecina de Pelayos de la Presa, trabaja como cocinera en Madrid por las mañanas y estudia por las tardes en Aluche. Para poder compaginar ambas cosas depende diariamente del transporte público y necesita utilizar uno de los primeros autobuses de la mañana, procedentes de El Tiemblo y San Martín de Valdeiglesias.
Desde hace aproximadamente seis meses, explica a Suroeste Madrid, conseguirlo se ha convertido en una incertidumbre. «Muchas personas de Pelayos de la Presa nos quedamos fuera de estos autobuses porque suelen llegar llenos», relata.
Primero intentó acudir cada vez más temprano a la parada para situarse mejor en la cola. Al comprobar que aquello no garantizaba poder viajar, terminó tomando una medida mucho más drástica: desplazarse hasta San Martín de Valdeiglesias para intentar coger allí el autobús que debería poder utilizar desde su propio municipio.
El cambio supone para ella perder alrededor de 40 minutos de sueño cada día, aumentar el tiempo de desplazamiento y comenzar cada jornada sin saber con certeza si llegará puntual. «Si no consigo subir a alguno de esos dos, llego tarde al trabajo, con las consecuencias que eso tiene a nivel laboral», explica.
Vanesa insiste en que, según su experiencia, no se trata de un problema exclusivamente suyo. «Mi caso no es aislado: afecta a estudiantes, trabajadores y otras personas que dependen del autobús para desplazarse a Madrid».

El problema que describen los usuarios tampoco se limita a las primeras horas de la mañana. Salvador Moreno Canelada utiliza la 551 seis días a la semana para desplazarse desde Pelayos de la Presa hasta Madrid o Villaviciosa de Odón y pone el foco especialmente en el regreso desde la capital.
Salvador señala la franja comprendida aproximadamente entre las 18:30 y las 20:30 horas y asegura que algunos autobuses salen ya completos de Cuatro Vientos y no pueden recoger nuevos viajeros en determinadas paradas del recorrido.
«A mí me ha tocado esperar muchas veces una o dos horas a que llegase alguno con plazas libres», relata a este periódico.
Salvador asegura además haber presentado varias reclamaciones por el funcionamiento de la línea. Según explica, las respuestas recibidas terminan comunicándole que la queja se traslada a la empresa concesionaria, mientras que, sostiene, los problemas continúan produciéndose.
Ahora Ilusión por Pelayos (IU-Podemos) sostiene que las situaciones denunciadas por estos usuarios forman parte de un problema que viene de lejos. En un comunicado remitido a Suroeste Madrid, el grupo municipal asegura que lleva «años denunciando los problemas» de la línea y responsabiliza al Consorcio Regional de Transportes de que no se hayan incrementado suficientemente las frecuencias, especialmente durante el verano y en los servicios de primera y última hora.
La formación describe lo ocurrido durante estos años como un «bucle permanente»: vecinos que organizan recogidas de firmas, quejas que llegan a los medios de comunicación y reuniones de alcaldes con responsables del Consorcio que, según su versión, no han terminado traduciéndose en una solución definitiva.
El grupo asegura que también ha presentado preguntas y mociones en el Pleno del Ayuntamiento de Pelayos de la Presa y sostiene que las dificultades para utilizar el autobús han provocado «colas, discusiones entre usuarios, incluso peleas o esperas de horas en las paradas».
La presión que soporta la 551 durante los meses estivales sí cuenta con un antecedente oficial. En junio de 2024, la Comunidad de Madrid anunció un importante refuerzo del servicio debido al notable incremento de viajeros durante el verano.
En días laborables, las expediciones pasaron entonces de 78 a 110, un 41 % más; los sábados aumentaron de 50 a 80, un 60 %; y los domingos y festivos pasaron de 46 a 78, un incremento del 69 %.
El propio Consorcio explicaba entonces que la línea registraba una alta ocupación durante los meses de verano por los desplazamientos hacia el Pantano de San Juan, además de prestar servicio a los trabajadores y habitantes de los municipios de la zona.
Ese antecedente demuestra que la elevada demanda estival de la 551 no es únicamente una percepción de quienes ahora protestan. La propia Administración consideró necesario reforzar considerablemente la oferta para garantizar los desplazamientos de los vecinos.
Las denuncias actuales vuelven a plantear, por tanto, una pregunta: ¿es suficiente la capacidad disponible en 2026 para responder a la demanda real de la Sierra Oeste?

Ilusión por Pelayos introduce además en su comunicado otro elemento: los incendios que afectaron gravemente a la Sierra Oeste entre el 23 y el 27 de julio.
La formación critica que, pese a los compromisos de apoyo a los municipios afectados, no percibe una mejora del transporte público y sostiene que la situación de la 551 continúa siendo la misma o incluso peor.
El grupo extiende sus críticas a la línea 545, que comunica Cuatro Vientos con Cenicientos y presta servicio a municipios de la otra parte de la Sierra Oeste, entre ellos Villa del Prado y Cadalso de los Vidrios.
También denuncia lo que considera una desigualdad territorial en la inversión en transporte público entre distintas zonas de la Comunidad de Madrid y reclama más autobuses, la posibilidad de que otras líneas presten servicio en la comarca o la puesta en marcha de alternativas que complementen las conexiones existentes.
En este punto, el comunicado adopta un marcado tono político y acusa también a los alcaldes del PP de la zona de no ejercer suficiente presión sobre el Gobierno regional para mejorar de manera inmediata el transporte por autobús, al tiempo que reivindican ante el Gobierno central la llegada del Cercanías.
Más allá del enfrentamiento político, el anuncio más concreto realizado por Ilusión por Pelayos es la puesta en marcha de una nueva recogida de firmas en los municipios de la Sierra Oeste.
La intención de la formación es recopilar las firmas y entregarlas al Consorcio Regional de Transportes durante el próximo mes de septiembre para reclamar mejoras en el servicio.
Y esta vez anuncian que podrían ir más allá. «Si observamos que la situación sigue siendo la misma, iremos al siguiente paso, que será organizar movilizaciones en los pueblos afectados y con medidas más contundentes», advierte el grupo municipal.
La protesta por la 551 podría pasar así de las reclamaciones individuales y las quejas de los usuarios a una movilización organizada en diferentes municipios de la comarca.
Los propios viajeros también plantean alternativas. Salvador propone crear una 551B que funcionase como lanzadera entre Cuatro Vientos y Navas del Rey, con el objetivo de repartir la demanda de los municipios intermedios y liberar capacidad en los servicios que continúan hacia Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias.
Vanesa reclama una solución más general: revisar los servicios de primera hora y adaptar las frecuencias y la capacidad de los vehículos a la demanda real.
Distintas propuestas para una misma reivindicación: que utilizar el transporte público en la Sierra Oeste no implique levantarse antes, desplazarse hasta otro municipio o esperar durante horas hasta encontrar un autobús con plazas disponibles.
Suroeste Madrid se puso en contacto con el Consorcio Regional de Transportes de Madrid y con CEVESA antes de la publicación inicial de esta información, solicitando su versión sobre los problemas denunciados por los usuarios y preguntando si existen previsiones para reforzar o modificar los servicios.
A fecha de esta actualización, 18 de agosto, este periódico sigue sin haber recibido respuesta de ninguna de las dos entidades.
Mientras tanto, las quejas ya no se quedan únicamente en las paradas. Los usuarios han empezado a hacer públicas sus experiencias, habrá firmas para septiembre y se amenaza con llevar la protesta a las calles si no llegan soluciones.