El Gobierno regional impedirá nuevas plantaciones de arizónicas y otras especies resinosas en una franja de 400 metros junto a zonas forestales y destinará un millón de euros a ayudar a los propietarios a sustituir los setos existentes.
La Comunidad de Madrid ha anunciado que prohibirá nuevas plantaciones de arizónicas y otras especies resinosas en una franja de 400 metros en las zonas de contacto entre viviendas y terreno forestal, una medida especialmente relevante para numerosos municipios de la Sierra Oeste.
La prohibición se incorporará a la futura Ley Forestal y de Protección de la Naturaleza y estará acompañada de una línea de un millón de euros en ayudas para que propietarios de parcelas próximas a zonas forestales puedan sustituir los setos de arizónicas por especies menos inflamables.
No habrá que retirar todas las arizónicas
La medida anunciada no significa que los vecinos tengan que arrancar inmediatamente los setos que ya tienen. La prohibición afectará a nuevas plantaciones, mientras que para los ejemplares existentes la Comunidad plantea incentivar su sustitución mediante ayudas económicas.

Además, la prohibición todavía no está en vigor, ya que deberá quedar recogida en la futura normativa regional.
Tampoco se conocen todavía los requisitos para acceder a las ayudas, cuánto podrá recibir cada propietario o cuándo se abrirá el plazo para solicitarlas.
El riesgo de las arizónicas ante los incendios
Las arizónicas son habituales como cerramiento de jardines y parcelas, pero su comportamiento frente al fuego preocupa especialmente en viviendas próximas al monte.
La Comunidad advierte de que estas coníferas acumulan ramas y material seco en su interior y contienen resinas que pueden favorecer una combustión rápida e intensa, facilitando la propagación de las llamas hacia viviendas próximas.
Entre las recomendaciones preventivas se encuentra mantener estos setos alejados de las edificaciones, retirar las ramas secas y evitar materiales combustibles junto a ellos.
Como alternativas, los servicios regionales han señalado especies como hiedra, madreselva, jazmín estrella, boj, espino de fuego o aligustre.
Un cambio respecto a lo anunciado en junio
La decisión supone un paso más respecto a la postura anunciada por la Comunidad el pasado mes de junio. Entonces, el Ejecutivo regional planteó modificar la Ley del Arbolado Urbano para facilitar la sustitución voluntaria de las arizónicas por especies menos inflamables.
Tras los incendios de este verano, el planteamiento anunciado ahora va más allá: además de ofrecer ayudas para retirar los ejemplares existentes, se prohibirán las nuevas plantaciones dentro de los 400 metros de las zonas de interfaz urbano-forestal.
La medida tendrá especial incidencia en la Sierra Oeste, donde existen numerosas viviendas, parcelas y urbanizaciones situadas junto a masas forestales.
Queda por conocer cómo se delimitará exactamente esa franja de 400 metros, cuándo comenzará a aplicarse la prohibición y cuáles serán las condiciones para solicitar las ayudas.


